Festival de Cine Judío de Barcelona

24/Jun/2013

Jewish News One, Paul Walsh

Festival de Cine Judío de Barcelona

Jewish news one
Por Paul Walsh, BarcelonaEl Festival de Cine Judío de Barcelona ha tenido lugar durante toda esta semana, con el objetivo declarado de transmitir las raíces judías en la historia de la ciudad. Se dice que el cine es sólo el punto de partida de este encuentro de ideas y el diálogo durante esta fiesta del arte judío.
Barcelona es una ciudad con una rica agenda cultural, lo que significa que la competencia es feroz y la estabilidad es rara. Pero este festival ha superado varios obstáculos y se está convirtiendo en una parte importante del panorama cultural de la ciudad, tal y como explicó la directora del festival, Daniela Rosenfeld.
Daniela Rosenfeld, directora del festival:
“Bueno, empezamos en 1999, por lo que tiene 15 años y fue creciendo poco a poco y creo que ahora se puede decir que es un festival que realmente pertenece a la ciudad. Los jóvenes nos decidimos por una forma de mostrar la cultura judía en Barcelona, porque no se conocía y tampoco ahora es muy conocida, así que pensamos que la mejor manera es a través del cine”.
La embajada de Israel en España vino a presentar una de las películas, lo que muestra el estatus que el festival ha logrado en sus 15 años. Pero Daniela explicó que la audiencia no era para nada 100% judía.
Daniela Rosenfeld, directora del festival:
“Viene gente de las escuelas de cine, gente interesada en el cine, en la cultura judía, en los judíos, en realidad es una mezcla y es lo que siempre hemos querido”.
Se puede leer en el programa que el festival es sólo el punto de partida, ¿qué es lo que quieren decir con esto? Y si el cine es sólo el principio, ¿cuál es el destino?
Daniela Rosenfeld, directora del festival:
“A través del cine siempre se transmite un mensaje. Es maravilloso ver a la gente saliendo de las salas al final de las películas, hablando, dando sus opiniones y conversando. También, como sabes, invitamos a los actores, porque así se tiene la oportunidad de hablar con ellos y con el director y preguntarle acerca de la idea de la película”.
Uno de los directores presentes era el documentalista israelí Arnon Goldfinger, cuya aclamada película «The Flat» comienza con la limpieza del apartamento de su abuela tras su muerte. El descubrimiento de algunos viejos recortes de periódico embarca a Arnon en un viaje en el que se cuestiona hasta dónde debemos llegar en busca de la verdad.
Arnon Goldfinger, director de “The Flat”:
“Toda esta película es casi una casualidad o un accidente, porque no tenía la intención de hacer una película como ésta, la idea desde el principio era hacer un cortometraje que iba a grabar con mi cámara durante unos días y se convirtió en un proyecto de cinco años con un equipo entero, ya sabes, evolucionó paso a paso de un hombre con una cámara a una coproducción alemana-israelí y un largometraje”.
Arnon Goldfinger, director de “The Flat”:
“La película tuvo un éxito increíble en Israel para un documental, fue uno de los documentales más exitosos en la historia del cine israelí, también se estrenó en Alemania y permaneció en taquilla en los cines alemanes de todo el país durante nueve meses y se estrenó en los Estados Unidos y ya ha estado en más de 60 festivales y ha ganado 14 premios de cine, creo que es maravilloso”.
¿Qué tal la película?
Xabier, asistente al festival:
“Muy bien, refleja una situación muy interesante, que da lugar a muchas preguntas y respuestas difíciles”.
Xabier, asistente al festival:
“Muy interesante, los que estamos somos aficionados a toda esta historia de Alemania y los judíos, para nosotros ha sido un descubrimiento”.
Daniela Rosenfeld, directora del festival:
“Hay montón de directores judíos, películas, y documentales muy buenos. Israel es a menudo una fuente importante de buenas películas”.
Arnon Goldfinger, director de “The Flat”:
“Creo que Israel es un lugar espectacular, así que para los documentalistas es una especie de paraíso, ya sabes, porque tienes emociones fuertes, grandes conflictos, un montón de historias increíbles, es un lugar de inmigración y nada es estático, siempre se está moviendo”.
Aquí, en el Festival de Cine Judío, la atención se centra en la experiencia en su totalidad, más allá de la proyección e incluso de las discusiones, en algo que el espectador se lleva a casa, una experiencia de algo que sigue siendo poco conocido en España.